jueves, 25 de febrero de 2016





REFLEXIÓN TEORÍAS ETICAS ¿PARA QUÉ SIRVE LA ETICA?

Elva Milena Robayo




Cuando nos hablan de ética sin duda alguna todos creemos tener el conocimiento y las bases necesarias para opinar y discutir el tema, total, desde la primaria nos enseñan ética y valores y en el hogar nos repiten constantemente que debemos aprender a ser personas de bien, pero a la hora de abordar el tema nos damos cuenta que es más extenso y complejo de lo que nos imaginamos, después de escuchar a la Dra Adela Cortina y leer a Adolfo Sánchez comprendemos la importancia y la falta de conocimiento en el que nos encontramos.

No obstante, a medida que escuchamos a los expertos nos identificamos con cada una de las situaciones planteadas y es entonces cuando surgen cuestionamientos acerca de la conducta humana, es algo así como cuando escuchamos un stand up comedy, donde nos reímos porque nos identificamos con las situaciones planteadas por el comediante lo que lo hace real y divertido, es en ese momento cuando reconocemos la importancia  del estudio de la conducta humana y la similitud que tenemos en nuestra forma de comportarnos y de reaccionar ante ciertas situaciones.

Cortina afirma, que somos seres humanos inevitablemente morales, es decir, eso hace parte de nuestra naturaleza, sin embargo, depende del carácter propio de cada individuo y de su temperamento la postura que va tomando a largo de la vida, las decisiones que tomamos tienen consecuencias, estas nos permiten adquirir ciertos hábitos, que se pueden convertir en virtudes, llevarnos a la felicidad o vicios según su naturaleza.  

Si somos libres de elegir y cada uno tiene una opinión diferente en cuanto a lo moralmente aceptable, puedo elegir como ideal el egoísmo, disfrazado en la forma de búsqueda de la propia comodidad y del propio bienestar, justificando como la búsqueda de la felicidad, desestimando la equidad y respeto que supone la convivencia con otras personas y que llevan consigo renuncias y esfuerzos. La personalidad se volverá entonces insolidaria, dejando a un lado los aspectos de relaciones interpersonales y comunicativos esenciales en el ser humano. Es decir, la decisión nos llevará a detener el crecimiento personal e iniciará una involución hacia etapas más primitivas del desarrollo psicológico y moral.

Si, por el contrario, asumimos una posición de generosidad, enfocada en el esfuerzo por trabajar por los demás, con espíritu de servicio, y en la dedicación de tiempo a causas altruistas y solidarias, entonces se favorecerá la apertura del propio yo a los demás, primando la dimensión social del ser humano y estimulando el crecimiento personal.

Esta libertad de elegir nos lleva a forjarnos un buen carácter es uno de los fines mismos de la vida, la diferencia radica en qué nos hace sentir mejor persona, es claro que a nadie le gusta sufrir o ver el dolor ajeno, sin embargo, cualquier persona o grupo trata de obtener de la vida tanto placer como le sea posible, estar libre de dolor tanto como le sea posible, pero también la felicidad o la infelicidad de las personas que consideramos importantes podría influir en nuestra plenitud y tranquilidad, es ahí donde esta nuestro contenido moral, la ética nos transforma internamente mediante el obrar bien, hace parte de nuestro crecimiento y el desarrollo de un buen  carácter, que cultive las virtudes y aleje los vicios, permitiéndonos ser felices y justos.



La palabra ética, del griego “ethos”, se refiere al carácter que forjamos, para cumplir con el fin mismo de la vida humana. La moral, del latín “mos-moris”, se refiere al carácter, costumbres y usos, pero también a la morada en que habita el individuo, desde la perspectiva ética, un objeto tiene mayor valor en la medida en que sirve mejor para la supervivencia y mejora del ser humano, ayudándole a conseguir la armonía y la independencia que necesita y a las que aspira, buscamos conseguir llevar una vida plena, para ser justos y felices, pero a lo largo de la vida nos encontramos rodeados de situaciones en las que hacer el bien puede significar atentar contra nuestra propia felicidad o la fidelidad a un ser querido, a una costumbre cultural o aun promesa, y tomamos decisiones que nos hacen ver egoístas, cuando quisiéramos sentirnos héroes, eso hace parte de nuestro altruismo biológico, todos queremos de alguna manera ayudar pero nuestra naturaleza reciproca nos lleva a actuar por recompensa, desde niños nos enseñan que lo bueno merece un premio y lo  malo un castigo, por tal razón estamos  dispuestos a dar siempre y cuando podamos recibir algo a cambio, o viéndolo desde el ámbito religioso , una recompensa divina representada en prosperidad y bendiciones para nuestras vidas.

Es claro que para el ser humano ayudar representa una sensación de plenitud, al sentirse de cierta manera salvador o útil para los demás individuos, aliviar el dolor de otro, por empatía o  comparación,  no obstante nos motiva la idea de  que en algún momento podremos necesitar la ayuda de otros, sabiendo que si queremos avanzar, afirma Cortina, es mejor generar aliados que adversarios, es entonces donde ella concluye que la ética es rentable, así es más fácil cooperar y recibir, que ser estúpido (egoísta) y querer quedarse con todo, dejando al lado la sensibilidad moral, así, la ética se halla vinculada a la economía política  partiendo de las condiciones económicas, políticas y sociales actuales, caracterizadas por la crisis económica y una desconfianza generalizada de la ciudadanía en los actores políticos, Sánchez resalta que ahora más que nunca la ética está sujeta el marco social, el establecimiento de compromisos y la confianza se convierten en el eje central de las relaciones

En fin, el camino a la felicidad incluye tener buenas relaciones con los que nos rodean, pero en ocasiones los seres humanos sentimos necesidad de afecto, atención y reconocimiento, y el querer sobresalir nos hace desencaminarnos de nuestro sentido de justicia y es ahí donde, como se dice en Boyacá, no se reza para que se nos de la cosecha, sino para que se dañe la del vecino, las lecturas y los videos nos hacen reflexiona sobre lo que deberíamos ser y lo que nuestra naturaleza trae con si, y de el por qué es tan importante alimentar esa estructura moral innata que nos alienta  a no mostrarnos impasibles antes las injusticias, aportándonos la esperanza necesaria para alcanzar la meta suprema: ser felices en el seno de sociedades justas.



REFERENCIAS



Cortina, Adela (2014) ¿Para qué sirve realmente la ética? Parte I. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=F3LXHC6CMyc

 Cortina, Adela (2014) ¿Para qué sirve realmente la ética? Parte II. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=7fWUfboRguo

Gough, Ian (2007) El enfoque de las capacidades de M. Nussbaum: Un análisis comparado con nuestra teoría de las necesidades. Disponible en: http://otrodesarrollo.com/desarrollohumano/GoughEnfo queCapacidadesNusbaum.pdf

 Cortina, Adela. (1997) Democracia deliberativa. http://elpais.com/diario/2004/08/24/opinion/10932984 06_850215.

Sánchez Vásquez, A. (1984) Ética:  Cap 1: Problemas Morales y Problemas éticos. Barcelona: Editorial Crítica. Recuperado